Coaching vs. Consultoría

Hasta ahora en la vida profesional se llama a un consultor para ayudar a dilucidar un problema, poner en marcha un proyecto, consultar determinados aspectos de la empresa, del mercado, etc. Al consultor se le considera un experto en aquello para lo que se consulta. Es como ir al abogado, al médico, al farmacéutico, etc. a consultar un problema o disputa, una dolencia, un consejo ante un mal leve, consideramos nuestro interlocutor un experto en aquello que no sabemos, y esto está muy bien porque nos ayudan a superar las incidencias de cada día.

La consultoría da recetas, nos dice lo que debemos hacer, nos enseña las ventajas de tal y cual decisión y nos deja libres para que implementemos los consejos que nos dan. En muchos casos se hace un seguimiento para ver como se aplican estos consejos. Cuando pensamos en la empresa, llegan los consultores anta una llamada del director o empresario, se explica la situación y a dónde se quiere llegar, y el consultor, tras u análisis, propone un plan de acción.

¿Existe resistencia para su implementación?, ¿Hemos pensado porqué?. Sabemos que es muy difícil aplicar las ideas de los otros sin asumirlas como propias. Imaginan lo que dirán las personas que implementan las ideas del consultor e intentan ponerlas en marcha, si es un éxito es por su trabajo y que han sabido corregir los defectos del proyecto de la consultoría. Si es un fracaso, ya sabemos, la consultoría no ha hecho bien su trabajo, a quién se le ocurre que esto pudiera funcionar en esta empresa o mercado. Nosotros los profesionales de la empresa sabemos lo que hay que hacer. Y está comprobado que esto es una verdad a medias. Porque cuando se llama al consultor es porque algo falla y se quiere corregir. La voluntad de cambio y de aceptación de otras ideas son la garantía del éxito de las acciones de consultoría.

La realidad, a la empresa no le queda más remedio que asumir el éxito o fracaso y éste dependerá, por supuesto de una buena ejecución del consultor, pero más todavía de la conducta de las personas que tienen que implementar el plan de acción y de la asunción de responsabilidades que tengan.

Lo explicado hasta aquí, es una realidad que ha funcionado muy bien en muchos casos y otros ni fu ni fa, y en otras muchas ha sido un verdadero fracaso. Estamos a la par en los tres casos. Pero, cuantas veces un fracaso podría haber sido un éxito si las personas se hubieran implicado más, si hubieran visto que aquello nuevo por lo que tenían que trabajar les aportaba ganancias a su vida profesional y personal y por ende a toda la empresa. Un trabajador contento con aquello que hace es un tesoro, ¿Cómo conseguir que se desarrollen las potencialidades de cada uno tanto en lo profesional como en lo personal?

¿Qué hace falta para incrementar los casos de implementaciones de éxito y que los éxitos aún lo sean más?

¿Qué aporta el Coaching?

El Coaching es una metodología consistente y robusta para facilitar el desarrollo personal y profesional de una persona a medida que lleva a cabo su día a día. Se trata de un aprendizaje que se realiza a través del desempeño personal y profesional sin entrar en colisión con el mismo.

Solamente desde la posibilidad de desarrollar las capacidades intrínsecas de la persona, tales como su capacidad de entusiasmo, entrega, creatividad, adhesión libre y voluntaria a unos objetivos deseables de la empresa se consigue la plenitud y felicidad de la persona tanto en la jornada laboral como fuera de ella.

Se trata de desarrollar el ser más que el hacer. No se trata de conseguir que cada puesto de trabajo satisfaga todas y cada una de las necesidades de cada persona en cada momento sino que posibilite su desarrollo profesional y humano. Tener una visión de lo que se quiere y buscar el camino para conseguirlo. El trayecto a través de la excelencia en lo que se hace para ser y no de la exigencia para tener.

El Coaching es un proceso de acompañamiento para que las personas puedan conseguir aquello que desean a través del desarrollo de sus propias potencialidades, utilizando los puntos fuertes de cada uno para ayudar a pulir los puntos débiles que nos impiden alcanzar las metas propuestas.

El Coaching no es una lección magistral, no enseña nada, acompaña para aprender, Sócrates decía que no existe el enseñar, sólo el aprender. El aprendizaje y los esfuerzos para lograrlo los realiza y asume el propio interesado.

Todo ello para conseguir el desarrollo profesional de las personas tanto en su vida laboral dentro de una organización con sus posibilidades y limitaciones, como personal en el día a día de sus relaciones sociales y consigo mismo. A través del Coaching es posible mejorar los logros y metas, tanto en el ámbito profesional como personal.

La herramienta principal del Coaching es el lenguaje, no nos damos cuenta de la potencialidades del lenguaje, como a veces nos induce a la acción y como otras veces nos cierra puertas para nuestro desarrollo personal y profesional. En la medida que hacemos declaraciones, éstas nos preparan para la acción.

El Coach y el Coachee, establecen la conversación que llevará al Coachee a conseguir aquello que se propone. Existen diferentes etapas en un proceso de Coaching.

Desde la descripción del contexto que nos encontramos y de la situación actual, cuáles son las preocupaciones, áreas de mejora, incidencias, etc. hasta llegar a la descripción de la situación ideal, el que se quiere y para qué. A partir de este punto el Coach acompaña al Coachee a buscar el aprendizaje para poder llegar a un plan de acción que le ayude a conseguir esta situación ideal. El Coach acompaña al Coachee en todo este proceso y en el seguimiento del plan de acción propuesto.

Es imposible hacer un plan de acción sin el aprendizaje previo, y a éste se llega a través de la conversación y el lenguaje, preguntas que el Coach hace al Coachee, respuestas que el Coachee realiza y se da a sí mismo, dándose cuenta de las posibilidades que se le abren para acometer sus objetivos y metas.

Conclusión

La consultoría es una herramienta que da recetas de cómo afrontar situaciones, incidencias, problemas, nuevos retos para obtener unos resultados determinados. El Coaching trabaja desde el ser y las potencialidades de la persona para alcanzar sus objetivos y metas.

Coaching y Consultoría son complementarios. El Coaching es para la personas, para el desarrollo personal de su ser dentro del ámbito dónde quieren estar. Desde la excelencia para conseguir unos objetivos y metas.

Los resultados de la consultoría son determinados y predecibles , los del Coaching son infinitos, ya que dependen de cada uno.

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Acerca de Lluís Gras

Executive and Business Coaching, con más de 25 años de experiencia en empresas.
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Una respuesta a Coaching vs. Consultoría

  1. Arturo Gonzalez dijo:

    Lluis,

    Muy buen Articulo. Breve y muy socratico. Socrates nunca escribio- tampoco Jesucristo- pero le hubiera gustado escucharte.

    Un abrazo

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